Dudas y reparos al manejo de Presupuesto Participativo

Los habitantes de Medellín podrán votar, de manera virtual, hasta el próximo 28 de enero para priorizar la financiación de proyectos en los territorios con el presupuesto participativo. Los cambios para esta metodología que trajo consigo la pandemia no han estado exentos de polémica.

(Lea aquí ¿Presupuesto sin participación?)

Los ciudadanos en su casa, su casa en la cuadra, la cuadra en un barrio y el barrio en una comuna, que cuenta con su respectivo presupuesto participativo, una fórmula exitosa de participación que se ha aplicado en Medellín y la ha convertido en ejemplo de concertación. El popular PP, uno de los escenarios de participación ciudadana con más posibilidades de incidencia a favor de las comunidades, desarrolla en esta segunda quincena del año las votaciones para priorizar proyectos para las 16 comunas y cinco corregimientos por valor de $234.000 millones.

Esas votaciones son la fase final de un proceso de diálogo y concertación entre las comunidades con actores claves en los barrios como las JAL (Junta Administradora Local), JAC (Junta Acción Comunal) y el Consejo Comunal de Planeación que, como muchas otras actividades, se vieron impactadas por los cambios en las dinámicas de participación por cuenta de la pandemia.

Los recursos que priorizarán los ciudadanos son $234.000 millones, lo que equivale al 5 % del presupuesto anual del Municipio. La distribución del presupuesto para cada comuna se hace con base en la cantidad de población y la medición de las condiciones de vida de cada uno de los territorios a través del índice Multidimensional de Calidad de Vida. Es decir, a condiciones más vulnerables de la población, la comuna recibe mayor presupuesto para los proyectos.

El proceso para este 2021 sufrió demoras por las cuarentenas del año pasado. Por eso recién entró en su etapa final con el gran cambio de que las votaciones este año se llevarán a cabo, exclusivamente,  de manera virtual a través de la plataforma Medellín Decide, y con las modificaciones que se estipularon en el decreto transitorio 0901 de 2020, que cambiaron temporalmente las reglas del PP en Medellín.

Una de las críticas más extendidas es que con el PP se pretende fortalecer dos proyectos bandera de la administración actual: la educación superior y el proyecto de dotación de computadores para niños y jóvenes estudiantes:

“Esta pandemia no ha afectado a todo el mundo de la misma manera, algunos tienen computador y otros no, la diferencia es gigante. Antes de la pandemia yo ya tenía un sueño: que cada niño tuviera un computador”, señaló el alcalde Daniel Quintero el día que se habilitaron las votaciones.

Sin embargo, ediles de diferentes comunas han expresado sus molestias porque sienten que el proyecto sufrió cambios sustanciales y faltó concertación con líderes barriales y con las comunidades.

Uno de ellos es Esteban Salazar Franco, edil de la comuna 15 (Guayabal), quien es claro al afirmar que en dicha comuna faltó concertación y sintieron que muchas etapas del proceso fueron impuestas por la Alcaldía:

“La concertación democrática es lo que sustenta la planeación local y concertar fue algo que no se hizo en la comuna 15. Llegaron con un proceso ya planteado y con un tarjetón impuesto tal cual el secretario de Participación, Juan Pablo Ramírez, lo quiso hacer. Nosotros queremos que las cosas se hagan tal cual está en la norma”, dice sobre el proceso.

De hecho, los siete integrantes de la JAL de Guayabal anunciaron el pasado 12 de enero que se desmarcaban del proceso de PP por diferencias con la actual administración. Luego del anuncio, y de una reunión extraordinaria, lograron algunos consensos pero aún persisten críticas sobre la manera en que se realizó el proceso.

El cómo sí importa

Wilson Alexis Osorio, edil de la comuna 8 (Villa Hermosa), también mencionó reparos sobre el proceso que culminará el próximo 28 de enero:

“Nos están cambiando las reglas de juego en el camino. Terminaron metiendo proyectos que el alcalde quería como el asunto de la dotación de computadores y lo de educación superior por Sapiencia que, aunque entendemos que son muy importantes, solo en esos dos se abarca más del 50 % de todo el presupuesto. Para acabar de ajustar aparecen de primeros en las votaciones. La administración casi que ha impuesto las cosas y la sensación es que faltó socialización de estos cambios”, dijo.

El edil agregó además que entre la gente que está votando hay cierto escozor porque se pide información sensible que va desde la dirección de residencia, número de teléfono y hasta la fecha de expedición de la cédula.

David Ospina, edil de la comuna 7 (Robledo), coincide en que la plataforma es compleja y en que faltó mayor socialización:

“Pienso que la plataforma no es tan amigable y pide datos que nada que ver como la fecha de expedición de la cédula. Parece una plataforma más para perfilar que para votar por presupuesto participativo”, opinó.

Ospina dice que por la forma como se plantea la votación hay un sesgo para que los dos primeros proyectos (computadores y educación con Sapiencia) prevalezcan y tengan más relevancia.

Lo que piensan los ediles consultados es que de alguna manera, y entendiendo el contexto financiero complejo de la pandemia, la Alcaldía pretende llenar con recursos de presupuesto participativo dos de los programas bandera de la actual administración. Esa priorización relega otros rubros importantes y que para las comunidades también son muy valiosos como la cultura y el deporte..

 


Lo público es de todos, Todos por Medellín. 

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