¿Eterna primavera para la tacita de plata?

Piedad Patricia Restrepo (@piedadrestrepor)

Vocera de Todos por Medellín

Nos sentimos orgullosos de nuestra linda ciudad, de sus montañas, de su verdor, de su clima templado privilegiado, de su limpieza y, por supuesto, de su gente trabajadora y resiliente. Describo aquí a nuestra Medellín tal y como la perciben la mayoría de habitantes de esta tierra que desde hace décadas llamamos “la tacita de plata” y “la ciudad de la eterna primavera” justo para resumir en pocas palabras lo que nos enorgullece de ella.

También la percepción sobre nuestra calidad de vida ha estado muy impactada por los gobernantes de turno. La confianza en ellos y su favorabilidad han sido asuntos clave para explicar por qué la ciudad se ha destacado en el panorama nacional como modelo a seguir.

Ahora bien, este ambiente positivo se viene deteriorando de un tiempo atrás. Las quejas de los ciudadanos vienen creciendo. Los lamentos tienen que ver justo con la ausencia de esas características que nos han hecho sentir orgullosos y valorar positivamente la calidad de vida que nos ofrece la ciudad.

Un breve recorrido por calles y avenidas de Medellín muestran un panorama sombrío: las zonas verdes están descuidadas, las maticas están llenas de maleza, ya se observan en aceras y calles, sin control, y las bolsas de basura se ven, tanto en tanto, arrumadas por las calles.

La semana pasada me llamó la atención una escena en plena acera pública. Un hombre, al parecer junto a su negocio, agachado en el suelo, con cuchillo en mano desyerbaba el cemento. Una imagen diciente de lo que tendremos que preguntarnos. ¿será que nos va a tocar a los ciudadanos poner manos a la obra para rehacer lo que hoy la administración municipal está dejando de hacer? Será que tendremos que ocuparnos de organizar zonas verdes, barrer aceras y hasta desyerbar en esta incipiente selva? ¿Será que el pago de nuestros impuestos no es suficiente para que la Alcaldía de Medellín, que históricamente se ha ocupado diligentemente de estos asuntos, sea capaz de  mantener los bienes públicos de la ciudad en óptimas condiciones? Al parece, no.

Desde Todos por Medellín ya habíamos puesto el ojo en el polémico convenio interadministrativo entre la Secretaría de Infraestructura y Metroparques, que le quitó unos cinco mil millones al contrato inicial con el Jardín Botánico, entidad que era la encargada de la poda en zonas verdes de la ciudad. Las irregularidades que encontramos en todo el proceso, así como la subcontratación de Metroparques a una empresa denominada Reforestadora El Líbano las denunciamos ante la Fiscalía porque las formas jurídicas empleadas en el proceso no tienen por finalidad preservar los recursos públicos ni lograr eficiencias que permitan el cumplimiento de las actividades a cargo de la administración. Presuntamente, todo el esquema contractual fue diseñado para favorecer la contratación de un privado en particular: la Empresa Reforestadora el Líbano.

No es un asunto exclusivamente contractual; la prueba salta a la vista: el estado de las zonas verdes en Medellín.

De acuerdo con un testimonio de la directora del Jardín Botánico dado al periódico Vivir en el Poblado, los dos contratos que realizaban con la Secretaría de Medio Ambiente y de Infraestructura, que sumaban casi 20.000 millones, en 2021 llegan a algo menos de 6.000 millones. Según sus declaraciones, mientras el trabajo lo realizaban antes con nueve cuadrillas, ahora solo pueden hacerlo con tres, dados los recursos contratados por la Alcaldía de Medellín.

A dónde se está yendo la plata es la pregunta que hoy se hacen muchos ciudadanos que ven con preocupación el estado de la ciudad. Pues bueno, Todos por Medellín encontró un convenio interadministrativo entre la Secretaría de Medio Ambiente y Metroparques por valor de $7.286 millones, cuyo objeto es la recuperación y conservación de zonas verdes, del paisajismo, el mantenimiento de árboles; y aumentar y mantener la cobertura boscosa. Hasta el momento no sabemos a qué empresa va a subcontratar Metroparques.

¿Será que de nuevo esta entidad hace una invitación privada para tres empresas que más parecen una sola?  Tres empresas ligadas a una misma familia, y que presentaron la oferta casi en el mismo momento, dos de ellas con exactamente la misma propuesta económica en sus siete cifras y la otra a tan sólo $68.066 de diferencia. La empresa ganadora acreditó la mayor experiencia. La historia contractual de Reforestadora muestra que siete de cada diez pesos contratados con el Estado fueron con la Reforestadora Integral de Antioquia (RIA), gran parte de ellos en la Gobernación de Luis Pérez Gutiérrez, y a través de convenios de administración delegada con el AMVA, durante la dirección de Eugenio Prieto y la secretaría general de Carlos Mario Mejía. Esto es importante porque hay pruebas de que la familia Vélez Henao, dueña y representante legal de Reforestadora, tiene una relación estrecha con el partido Liberal.

El cuidado de los bienes públicos corresponde a la Administración municipal. Los llamados a la acción colectiva pueden funcionar de forma temporal. Unirnos para tapar un hueco, limpiar una quebrada, desyerbar una maleza en un parque pero, como dice el presidente del Club El Rotario en relación con un bien público en particular, el estado de deterioro y abandono de un parque como La Presidenta es tal que desborda su capacidad y buenas intenciones. Por eso es por lo que los ciudadanos pagamos impuestos y elegimos a administradores y gestores de lo público: para que se encarguen con eficiencia y transparencia de los bienes colectivos y meritorios y cumplan así con los objetivos esenciales del Estado. Pongamos todos nuestros ojos en vigilar que nuestros recursos públicos sean bien invertidos, que nuestros motivos de orgullo no se desvanezcan y que sigamos avanzando, y no retrocediendo, en ser una mejor ciudad para todos.

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