Por una elección transparente del contralor de Medellín

Piedad Patricia Restrepo (@piedadrestrepor)

Vocera Todos por Medellín

Con el más reciente caso de corrupción en el país, por el contrato del Ministerio de las TICs por un billón de pesos, que daría acceso a internet a más de 10.000 instituciones educativas de zonas rurales en el país, se desató una ola de críticas no sólo a los servidores implicados directamente, sino también a los organismos de control del orden nacional. Algunas personas en redes sociales, medio en broma medio en serio, se preguntaron cuánto era el salario de la periodista que reveló las primeras sospechas de irregularidades en el proceso frente al costo del funcionamiento de la Contraloría, de la Procuraduría y de la Fiscalía. En otros términos, hubo un llamado a una mayor efectividad del Estado en la lucha anticorrupción.

Lo anterior trae a colación la situación que se está viviendo en nuestra ciudad. Desde muchos sectores se está solicitando a las entidades de control locales emprender acciones más contundentes y visibles para proteger los recursos públicos. Justamente, al acercarse la elección del nuevo contralor general de la ciudad es imperativo poner muchos ojos en el proceso para garantizar su transparencia.

La labor de la Contraloría, bajo el liderazgo de un nuevo contralor para el periodo 2022-2025 es vital para garantizar una vigilancia y control en el buen uso de los recursos en el Conglomerado Público del Municipio de Medellín. La Contraloría de Medellín tiene bajo su responsabilidad la vigilancia en la ejecución de los recursos públicos no solo del Municipio sino de otras 281 entidades, que van desde las filiales en Colombia de EPM, la propia empresa de servicios públicos, las instituciones educativas públicas de la ciudad, las curadurías urbanas, y el resto de entidades que conforman el conglomerado. Estamos hablando de billones en contratación.

Bajo un contexto de enorme desconfianza institucional en el país y en la ciudad, es menester generar condiciones para un ejercicio eficiente y transparente de los organismos de control en el territorio. Los ciudadanos esperan unas entidades cercanas que transmitan credibilidad con base en resultados tangibles en sus procesos misionales.

Esta es una oportunidad de oro para que el Concejo de Medellín sea garante de un proceso de elección adecuado a las necesidades de la ciudad. No obstante, es preciso advertir que, lamentablemente, en la primera etapa del proceso de elección observamos algunas señales preocupantes en torno a la independencia requerida para la elección.

El Concejo tiene la facultad para escoger contralor de una terna que sale de un proceso llevado a cabo por una institución de educación superior (IES) con acreditación de calidad. La metodología de la elección está consagrada en la Ley 1904 de 2018. Es la mesa directiva del Concejo la encargada de la escogencia de la IES. Este proceso ya se llevó a cabo. De la convocatoria realizada se postularon tres instituciones, entre las cuales fue elegida el Instituto Tecnológico de Antioquia. Aunque se hubiera esperado con antelación unos criterios mínimos para un proceso menos discrecional para la escogencia, donde se precisaran elementos como la seguridad de la prueba escrita, la custodia de los resultados, entre otros, más allá de la acreditación de calidad, esto no ocurrió y el argumento esbozado para la elección fue solamente el económico; así las cosas, la propuesta de menor valor fue la seleccionada.

Posterior a su designación por el Concejo para el proceso de elección de contralor, esta entidad fue objeto de escrutinio por un fallo en primera instancia que deja sin piso la elección del rector Leonardo García Botero. El señor García, cuando ejercía el cargo de secretario general en el Tecnológico, era el supervisor del contrato de asesoría en dicha secretaría del actual concejal de Medellín Alex Flórez, miembro del movimiento Independientes, liderado por el alcalde de Medellín. Justamente por este caso, el Consejo de Estado falló la nulidad de la elección de Flórez en primera instancia. En el escrito del fallo, el anterior secretario general de la entidad no queda bien parado. El juez desestimó su testimonio como material probatorio en cuanto, entre otros: “el testigo no ofrece credibilidad en su relato a este respecto, porque las constantes evasivas de responder lo que se le preguntaba denota el ánimo de favorecer a la parte que lo citó como testigo”

Así las cosas, se ciernen dudas sobre la independencia y probidad que el Instituto Tecnológico de Antioquia pueda tener en el proceso de elección del contralor de Medellín.

Es por esto por lo que desde diferentes sectores, comunidad, gremios, academia y, por supuesto, los concejales, quienes son los que toman la decisión final, debemos estar atentos a todas las etapas del proceso de elección para que se ajuste a los más altos estándares que permitan garantizar un nombramiento con total transparencia y objetividad y que quien lidere a la Contraloría de Medellín sea una persona de las más altas calidades profesionales, humanas y con vocación por el cuidado de los recursos públicos.

Compártelo
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email