Ruta N: ¿proyectada o estancada?

Ruta N es la corporación que sirve como centro de innovación y negocios de Medellín con el objetivo de articular el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación para transformar a Medellín en una economía del conocimiento. Con un presupuesto que en 2020 superó los $ 50.000 millones1 y teniendo unos activos que para ese mismo año superaron los $ 130.000 millones2, Ruta N es una entidad del conglomerado público de Medellín lo suficientemente importante como para ser analizada desde una óptica independiente.

 

 

Con el objetivo de revisar la gestión de la Corporación Ruta N, a continuación, ofrecemos un análisis de algunos temas de interés en la entidad usando información recabada mediante derechos de petición, búsqueda en fuentes oficiales como el SECOP y la web de Ruta N, y en casos puntuales, información dada por algunas personas naturales a quienes les inquieta el manejo que está teniendo la entidad. 

Estudio de mercado para la construcción de un modelo de Gobernanza de Cti 

El 6 de abril de 2021 Ruta N celebró el convenio de cooperación 202100112 con OPS INTERNATIONAL CALA S.A.S. por $ 483.500.000 con el objetivo de “aunar esfuerzos encaminados a diseñar, estructurar e implementar un modelo de gobernanza territorial, en marco de Ciencia, Tecnología e innovación, en el que la Reindustrialización se configure como un escenario con alto contenido de innovación y valor estratégico para la ciudad en su contexto de región”3. Del total del valor del convenio, que tuvo una duración de 3 meses, Ruta N aportó $ 439.350.000 en efectivo (91% del total) mientras OPS INTERNATIONAL inyectó $ 44.000.000 en especie (9% del total). 

Más allá de que en estos casos la entidad cooperante entregue recursos exclusivamente en especie, lo que llama poderosamente la atención de este contrato es la razón por la cual fue entregado a OPS INTERNATIONAL cuando había otras opciones disponibles.  

La cronología es la siguiente: el viernes 5 de marzo de 2021 Ruta N envió un correo a la Universidad EAFIT, Universidad de Antioquia, Corporación Interuniversitaria de Servicios-CIS, OPS International, Esumer, Eikon Digital y Universidad Pontificia Bolivariana para que presentaran un estudio de mercado.  

Con el alcance definido, el plazo dado para enviar el estudio de mercado fue hasta las 12 del mediodía del miércoles 10 de marzo. Aparentemente por la premura del plazo de entrega, solo dos entidades dieron respuesta: OPS INTERNATIONAL y EAFIT. Sin embargo, el estudio de mercado de EAFIT fue descartado, a pesar de ser mucho más barato ($ 50 millones), porque, en palabras de Ruta N, “Extemporáneamente se recibió la cotización” y “no contaba con los requisitos técnicos exigidos en el proceso de cotización”, aun cuando de la lectura del documento remitido por EAFIT puede observarse que el estudio de mercado incluía los mismos componentes que fueron incluidos en el contrato con OPS INTERNATIONALA, si en este caso se trató de un estudio de mercado cuyo propósito es la definición del presupuesto que la entidad requiere para satisfacer la necesidad de adquirir un servicio, ¿por qué se le dio el tratamiento de una cotización? Y, ¿por qué se le adjudicó a la entidad que excedió ocho veces el valor presentado por EAFIT? 

Partiendo de ese solo estudio de mercado, Ruta N justificó la firma del convenio de cooperación con OPS INTERNATIONAL “bajo la modalidad de Selección de una única oferta o único contratista, que señala que se podrá solicitar una oferta directamente a una persona natural o jurídica en el caso de Convenios o contratos interadministrativos”, de lo cual queda un nuevo interrogante ¿por qué se hace un estudio de mercado para la prestación de un servicio, pero se termina variando la modalidad contractual a un convenio de cooperación y no obstante esto se insiste en que una de las entidades consultadas no cumple con los requisitos técnicos?  

Finalmente corresponde decir que Todos por Medellín contactó a EAFIT y dicha universidad manifestó que por parte de Ruta N no hubo comunicación adicional sobre el asunto, aun cuando la institución educativa consultó en varias oportunidades por el proceso de contratación sin recibir respuesta alguna por parte de Ruta N.    

Convenio específico de regalías con la CIS: los enredos continúan 

Como parte del convenio marco interadministrativo especial de cooperación suscrito entre la Corporación Ruta N y la Corporación Interuniversitaria de Servicios – CIS, ambas entidades firmaron el 26 de marzo de 2021 el convenio específico 202100056 con el objetivo de “gestionar la formulación y estructuración de proyectos territoriales de inversión pública de CTi en el conglomerado público de Medellín y en las regiones de Colombia4. 

El convenio específico anteriormente mencionado tuvo un costo de $ 890 millones de los cuales, y siguiendo la misma estructura del contrato con OPS, $ 800 millones (90%) son aportados en efectivo por Ruta N mientras $ 90 millones (10%) son aportados en especie por la CIS.  

Algunas de las dudas sobre este convenio que emergen son alrededor de los derechos de propiedad intelectual producto del trabajo realizado. Por ejemplo, de acuerdo con la respuesta al derecho de petición de Todos por Medellín “la propiedad intelectual de las actividades y/o trabajos que el personal del RUTA N y LA CIS realicen dentro del marco del Convenio Específico derivado que se pretende celebrar, será de propiedad de ambas partes”. Teniendo en cuenta lo anterior, Todos por Medellín se pregunta ¿tiene sentido que la propiedad intelectual le pertenezca a ambas entendidas por igual aun cuando Ruta N aporta el 90% de los recursos que servirán para producir esa propiedad intelectual? ¿es esa una relación equitativa? 

Adicionalmente, debe señalarse que la relación desigual se manifiesta igualmente en la cantidad de personas de una y otra entidad que asisten a las reuniones. A pesar de hacer un aporte del 90% del valor del convenio, por parte de Ruta N solo asisten dos personas a las reuniones del convenio específico: el director de Ruta N que esté en ese momento y Diego David Ochoa, supervisor del convenio y gestor de portafolio, mientras por parte de la CIS se ha documentado la asistencia de hasta 17 personas. En esa medida, queda en duda cómo se puede hacer la transferencia de conocimiento, sobre la que dicen que «hacen un esfuerzo importante en unir sus capacidades técnicas, las cuales se garantizan por su idoneidad y experiencia», cuando solo dos personas de Ruta N son las encargadas de procesar la información generada. 

Finalmente, debe manifestarse que en la formulación del convenio se estableció que “RUTA N busca un aliado estratégico que le pueda brindar su apoyo, idoneidad y experticia en la gestión de proyectos principalmente en la etapa de formulación”. Sin embargo, y aun cuando el alcance del convenio específico es estructurar y presentar 50 proyectos de Cti con recursos de regalías por $ 200.000 millones, la CIS solo ha estructurado dos proyectos de Cti con recursos de regalías por $ 21.000 millones. La estrategia de Ruta N: el quid de la cuestión 

En otras entradas en el blog, Todos por Medellín ha alertado sobre los abruptos cambios y pocas claridades existentes alrededor de la estrategia de Ruta N para el próximo decenio, toda vez que el Acuerdo 24 de 2012, que establece el plan de Cti de Medellín caduca finalizando este año.  

En esa medida, mediante derecho de petición, Todos por Medellín preguntó a la corporación y le pidió que informara si Ruta N ha contactado a alguna compañía externa para desarrollar parcial o totalmente la estrategia de la corporación ante lo que Ruta N escuetamente responde que “Ruta N no ha contratado ninguna compañía externa para desarrollar la Estrategia de la Corporación”. Sin embargo, Todos por Medellín tiene evidencia de que Ruta N ha sostenido al menos 6 reuniones entre enero y abril de 2021 con la empresa experta en estrategia Gartner5 cuyo agente en Colombia es Synergy Consultores6 con el objetivo de discutir la nueva estrategia de la corporación Ruta N. A pesar de que a estas reuniones asistieron Javier Fernández Ledesma, anterior director de Ruta N, Diego David Ochoa, gestor de portafolio, Darío Amar Flórez, miembro de la junta directiva de Ruta N y vicepresidente de EPM, Ruta N decidió hacerle un quite a la pregunta al responder que no había contratado cuando la pregunta directamente iba sobre contactos con entidades externas. Efectivamente, a día de hoy, no hay contratos en el SECOP que demuestren una vinculación formal entre estas dos entidades. Finalmente, hay que mencionar que los empleados de Ruta N han manifestado públicamente su desacuerdo e incomodidad con que la corporación no los haya tenido en cuenta a la hora de desarrollar la nueva estrategia. 

En esa medida Todos por Medellín se pregunta ¿por qué Ruta N oculta las reuniones con Gartner y/o Synergy? ¿Cuántas reuniones ha tenido Ruta N con Gartner y/o Synergy? ¿Qué temas en específico se han tratado allí? ¿quién hizo los contactos con Gartner y/o Synergy para discutir la estrategia de Ruta N? ¿Cómo se le paga a Gartner y/o Synergy su asesoría? ¿Por qué no hay formalmente ningún relacionamiento entre ambas entidades? 

 

Plan Cti: la hoja de ruta para el próximo decenio 

Como se mencionó líneas arriba, el Acuerdo 24 de 2012 que establece el plan de Cti de Medellín, caduca este año, en 2021. Ante esa fecha de expiración cercana, Todos por Medellín le preguntó a Ruta N por la renovación de este Acuerdo, ante lo que la corporación responde que “Actualmente Ruta N viene trabajando en la actualización de lo que hoy se conoce como el plan CTi (acuerdo 024 de 2012 y con vigencias hasta 2021) para dejarle a la ciudad una nueva política pública que defina las metas y acciones a trabajar en el marco de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación” añadiendo que “la nueva política se encuentra en proceso de construcción con actores empresariales, académicos, institucionales y de la sociedad civil y se tiene como objetivo llevar al Concejo de la ciudad el proyecto de acuerdo”. 

En esa medida para entender el plan de Cti que se construya es menester entender el contenido del plan pasado y la forma cómo fue construido. Es así como el plan de Cti de Medellín 2012-2021 fue elaborado en un esfuerzo conjunto de la academia y los sectores públicos y privados de la ciudad conjunto con la asesoría de Elsie Echeverri-Caroll, directora de Desarrollo Económico del Instituto IC2 de la Universidad de Texas (Austin, Estados Unidos) y Carlos Scheel, profesor de la Escuela de Graduados en Administración, del Tecnológico de Monterrey (México)7. En esa medida, es menester que la academia sea de nuevo visible en el plan de Cti que se construya para Medellín en la próxima década. Vale mencionar que, en la respuesta al derecho de petición de Todos por Medellín, Ruta N remite que toda la información se encuentra en la página web medellinsiempreadelante.org8, la cual en realidad contiene una información muy general y poco detallada que hace imposible saber en qué va este proceso y quiénes están siendo parte de él. 

Ahora bien, el plan Cti de Medellín 2012-2021 tuvo falencias como unas expectativas enormes9 (pretendían cuadruplicar el PIB per cápita en 10 años) que no tuvieron en cuenta el contexto de la ciudad y las capacidades reales de transformación. En esa medida, el plan Cti de Medellín 2022-2030 debe conservar el propósito de pensarse como un sistema de coordinación que sirva para propulsar el desarrollo económico de una manera medioambiental y socialmente sostenible, pero aterrizándose a expectativas más modestas con proyectos más concretos y teniendo más claro que el contexto de la ciudad afecta los resultados deseados, máxime en una coyuntura de pandemia que ha retrocedido importantes variables económicas y sociales varios años atrás. 

Remezón en Ruta N 

Ruta N es una entidad que en este momento cuenta con más de 50 empleados con salarios que rondan entre los $ 2,1 millones (conductor y recepcionista) y $ 28 millones (director de Ruta N). Sin embargo, en el último año y medio, 20 personas han dejado la entidad, siendo 18 las desvinculadas voluntariamente y dos las despedidas directamente: el exdirector Juan Andrés Vásquez y el exdirector de Planeación Jesús Elkin García Echeverry. 

Adicionalmente, de los 20 cargos que han quedado vacantes, sólo han sido contratados seis de ellos, generando una reducción en la planta de personal de 14 personas, entre los que se encuentran i) el director de operaciones, ii) 4 gestores de portafolio, iii) 1 desarrollador nivel 1, iv) 1 desarrollador nivel 2 y v) 6 desarrolladores nivel 3. 

En los casi 20 meses en que la administración de Daniel Quintero ha dirigido la corporación Ruta N, a pesar de la reducción de personal, la entidad no suprimió cargos; a su vez creó la secretaría general en diciembre de 2020. Finalmente, debe mencionarse que seis empleados se encuentran encargados en sus puestos, entre quienes se cuentan a cuatro gestores de portafolio (equivalentes a subdirectores): Ana María Calle (gestora portafolio Crear), Ana María Salazar (gestora portafolio Acelerar), Virmar Yesid Valle (gestor portafolio Gestionar) y Diego Hernán David (gestor portafolio Habilitar). 

En resumen, a punto de cumplirse diez años del Acuerdo municipal 24 que da vida al Plan de Cti de la ciudad, y donde a Ruta N se le delegó como entidad encargada de canalizar los recursos para cumplir los objetivos del Plan, esto es, para fomentar, promover y coordinar las políticas de apoyo a la investigación, el desarrollo científico, tecnológico y de innovación para la identificación y explotación de nuevos negocios del conocimiento, la entidad no ha evidenciado un norte claro en cómo afrontará los futuros desafíos y tampoco  es claro para la ciudad hoy las lecciones aprendidas de este primer Plan CTi y cómo debe abordarse en los próximos diez años. Por el contrario, la entidad ha estado más involucrada en polémicas por la salida del director elegido inicialmente por la nueva administración, quien al parecer se negó a vincular personas sin el cumplimiento de los requisitos establecidos por la entidad en sus procesos de enganche, la llegada de un segundo director que tuvo enormes reticencias por parte del equipo de trabajo de la entidad, por, al parecer, no hacerlos participes de procesos como justamente el de la elaboración de la nueva estrategia y en general, por no compartir información valiosa para el quehacer de la entidad. Con un personal diezmado en número y un tercer director nombrado en el lapso de año y medio de la nueva administración se evidencia un debilitamiento de la entidad. A esto se le suma decisiones de contratación que por lo menos suscitan muchas preguntas sobre los criterios económicos y estratégicos usados en dichas decisiones.  

Ruta N es y deber ser un bastión para la innovación, la ciencia y la tecnología, esto es clave para el desarrollo y la competitividad de la ciudad y la región, siendo articuladora y potenciadora de dicho ecosistema. Es momento de balances, aprendizajes y nuevas apuestas para los próximos diez años que vinculen la triada Empresa, universidad y estado. Entre más transparencia y participación haya en el proceso muy seguramente el resultado será más legítimo y apropiado por todos los actores involucrados.  

Porque lo público es de todos, Todos por Medellín.  

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