¿1.000 obras de Daniel Quintero?

Por Piedad Restrepo, vocera de Todos por Medellín

Esta semana recibí un correo de la Secretaría de Hacienda de Medellín. En el asunto decía: “Descarga tu factura de predial”. Cuando abrí el correo me sorprendí porque lo primero que vi fue una imagen a todo color que decía: Mil obras de Daniel Quintero. ¡Cumpliendo! 420.000 personas de la comuna 6 (Doce de Octubre) se benefician con el Metrocable Picacho.” El recuadro colorido terminaba con la frase Ahora la inversión sí se ve”; mucho más abajo se lograba ver el logo pequeño de la Alcaldía de Medellín.

Todo mal en esa comunicación. Las obras públicas y la entrega de servicios a la comunidad con recursos públicos no son del alcalde de turno; corresponden a un cúmulo de esfuerzos de planeación y de ejecución de miles de servidores públicos y de la corresponsabilidad de los ciudadanos con el pago oportuno de los impuestos, con el respeto y cuidado de las obras y servicios y con la participación en los procesos de desarrollo de la ciudad. Así que NO son 1.000 obras de Daniel Quintero, sino que son “1000 obras” de la Alcaldía de Medellín bajo el Plan de Desarrollo Medellín Futuro.  

Personalizar las obras dándole los créditos exclusivamente al alcalde de turno debilita la institucionalidad, no la fortalece. Los alcaldes están para liderar la gestión de la ciudad durante cuatro años, en la que se espera, idealmente, que den continuidad a las obras físicas no finalizadas en la administración precedente, a los programas que han demostrado impactos positivos y para que dejen un sello personal con ideas novedosas y nuevos proyectos que entreguen soluciones a los problemas de las comunidades.  

La frase “Ahora la inversión sí se ve” es, desde todo punto de vista, una afrenta al sentido común de la ciudadanía ¿Cómo se atreve el alcalde y el secretario de Hacienda a dejar plasmado en el impuesto predial semejante mentira? Los ciudadanos en Medellín reconocemos que la ciudad ha tenido una inversión sobresaliente en el plano nacional, en buena medida gracias a las transferencias provenientes de EPM al municipio. El Metro, los metrocables, el Tranvía, las escuelas, las bibliotecas, las escaleras eléctricas, el Parque Explora, Parques del Río, la renovación del Planetario y el Jardín Botánico, Ruta N, los Planes Urbanos Integrales, el BTR, son solo algunos ejemplos de ello. La ciudad se ha transformado gracias a la inversión pública y a mecanismos de financiación con aportes directos de los ciudadanos, como las obras de valorización en el Poblado.

En cuanto a la obra del metrocable Picacho, es importante recordar que dicha obra se incluyó en el anterior Plan de Desarrollo de Medellín, Medellín Cuenta con Vos y que, a septiembre de 2019, tenía un avance del 70%, según reportes del Metro de Medellín. La obra fue entregada por esta alcaldía el 10 de junio de 2021. Esto significa, ni más ni menos, que para que esta obra empezara a beneficiar a la comunidad se necesitaron como mínimo dos administraciones para su construcción, y otras más para su inclusión en la planificación del SITVA. Así, el metrocable Picacho es el resultado de varias administraciones y no solo de la actual, por lo que la frase “Ahora la inversión sí se ve” es totalmente malintencionada, falta a la verdad; lo único que busca es reforzar el relato del alcalde según el cual Medellín era un desastre antes de su llegada.

Dejemos en manos de los ciudadanos del futuro el reconocimiento a los legados de los políticos que administran nuestros recursos.  No permitamos que hoy nos impongan ideas mesiánicas basadas en mentiras y en el desconocimiento de lo que hemos logrado como ciudad.

PD: más adelante hablaremos de las llamadas 1.000 obras

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