Iniciamos Hablalo: una escuela para activar a la ciudadanía

En el mundo existen algunas democracias defectuosas, Colombia es una de ellas. Esa es la principal conclusión del Índice de Democracia construido por The Economist y medido en todo el planeta desde el año 20061. Allí se revisan categorías como el proceso electoral y el pluralismo, el funcionamiento del gobierno, la participación política, las libertades civiles y la cultura política.   

Para este ranking no somos una democracia total ni tampoco un régimen híbrido o un autoritarismo, nos va bien en cuatro de las cinco categorías, pero en la que más flaqueamos es, precisamente, en la asociada a la cultura política. 

Dicha radiografía global y nacional sobre nuestra democracia se complementa con otras cifras alarmantes de la calidad de nuestro sistema: seguimos teniendo índices de abstencionismo electoral bastante altos que parecen no moverse mucho con cada elección (47%)2, el 79% de nuestros jóvenes no confían en las alcaldías municipales y el 91% en la presidencia3, y somos el penúltimo país de la OCDE en el índice de percepción de corrupción4. Es claro que lo de tener una democracia plena aún es una tarea inacabada. 

 

¿Qué hacemos entonces? 

Desde Todos por Medellín nos hicimos esta pregunta, pues entendemos que el cuidado de lo público no solo requiere control y vigilancia a la gestión de los gobernantes, además de acciones jurídicas derivadas. Necesita, sobre todo, de ciudadanos con la información y las herramientas suficientes para la acción, que le den vida a esa democracia participativa que promulgó nuestra Constitución Política en 1991, necesita de una ciudadanía activa que esté dispuesta a cuestionar, pensar y cuidar nuestra ciudad. 

Por ello, el pasado 13 de mayo, de la mano de la universidad Eafit, dimos inicio a Hablalo, una escuela de ciudadanía activa que pretende aportar al propósito de fortalecer la cultura política en nuestra ciudad, empezando por los líderes y veedores que ya tienen una experiencia de materia de control social, siguiendo por los jóvenes que ya están interesados por lo público y, por último, con estudiantes de colegios que se están acercando a ejercicios democráticos como el debate público.  

 

Para la apertura de la Escuela tuvimos un panel llamado “Periodismo, activismo y arte como contrapesos al poder” el cual contó con las intervenciones de Luz María Sierra, directora de El Colombiano; Jheni Duque, activista de Casa Morada y Esteban Jaramillo, graffitero e historiador. Entre risas y reflexiones recorrimos algunas de sus historias personales en donde ellos y otros han tenido que hacer control a quienes ostentan el poder y evitar así los abusos por parte de estos. 

 

 

Son 90 participantes en total, en su mayoría habitantes de Medellín, principalmente de las comunas 13 (San Javier), 16 (Belén), 5 (Castilla) y 14 (El Poblado). Otro porcentaje importante viven en municipios del área metropolitana como Sabaneta, Envigado, Bello e Itagüí.  

Hay una participación importante de mujeres en los tres procesos formativos y las edades están en promedio entre los 18 y 25 años. La mayoría participan de organizaciones sociales, colectivos juveniles y grupos de debate escolar, lo que está nutriendo de manera significativa la diversidad de voces y experiencias en este espacio. 

En el lanzamiento de Hablalo pudieron contarnos quiénes eran, dónde vivían, qué soñaban y qué hacían. Además, con el color y el talento de la Corporación Robledo Venga Parchemos y el Colectivo de muralismo Deuniti, le dimos inicio al que será un proceso emocionante para aprender nuevas y mejores formas de cuidar lo público en Medellín. 

En nuestro primer Bootcamp de innovación para el control social tuvimos dos días de conversaciones improbables, diálogos profundos y humanos sobre el sentido de lo público, la política, el arte y la labor social y comunitaria. En palabras de nuestros participantes fue un encuentro para recargar energías, conocer las iniciativas y acciones de otros, mientras aprendían herramientas y conceptos que ayudarían en su labor como líderes y veedores. 

En Hablalo Lab comenzó a moverse la energía colectiva para hacer seguimiento a temas que les preocupan a los jóvenes. A través del juego, el trabajo en equipo, la comprensión de sus emociones e historias personales, quienes hacen parte de este proceso arrancaron su formación para desarrollar sus iniciativas de control social.

Un equipo se centrará en el seguimiento a la ejecución del macroproyecto río norte, que posiblemente desplazará cientos de familias de la franja nororiental de la ciudad; otro equipo se interesó por conocer y seguir de cerca la ejecución de las cátedras de paz en los colegios altos de la comuna 8; y un último equipo estará revisando la inversión y la contratación de la red de bibliotecas públicas de Medellín. 

 

 

Cuatro colegios de la ciudad iniciaron también su formación en Hablalo Debate, donde tendrán la oportunidad de adentrarse en la metodología de debate crítico de la Universidad Eafit. Allí los estudiantes se acercarán a la argumentación y el análisis de problemas públicos de nuestra ciudad, asumiendo diferentes posiciones e identificando las mejores soluciones para ellos. También explorarán nuevos formatos para el debate público y en esta ocasión será el cartelismo como expresión artística el que complementará su capacidad argumentativa. 

Lo que nos soñamos con la escuela 

En Todos por Medellín estamos convencidos que el fortalecimiento de nuestra cultura política es lo que nos permitirá en el mediano y largo plazo contar con una democracia más plena, donde todos los ciudadanos sean veedores y donde minimicemos el abuso de poder por parte de los gobernantes. Toma tiempo, esfuerzo e inversión. 

Pero no somos los únicos que lo estamos haciendo; en Medellín hay decenas de organizaciones que durante años han aportado a la democracia desde la formación ciudadana, queremos aprender de ellos y soñar procesos juntos. 

Nos soñamos una escuela de ciudadanía activa que llegue a muchos más colegios, a las empresas, a los barrios y a esos lugares donde hablar de democracia y gestión pública pareciera no ser tan importante. Nos soñamos una escuela que forme una nueva generación de líderes y veedores ciudadanos que se comprometan éticamente con lo público y tengan las herramientas para cuidar lo que es de todos. 

Con este primer paso de Hablalo, queremos seguir aportando a la conversación sobre lo público en Medellín, al fortalecimiento de nuestras instituciones y a construir opciones de futuro para la ciudad. Que se incremente nuestra cultura política, el control ciudadano, la ética pública y el cuidado de nuestro patrimonio, y que las nuevas generaciones reciban una mejor Democracia de la que recibimos nosotros. 

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